Reavivaste ese cariño que siempre te tuve, y con tus acciones lo revertiste a enojo y rencor. Bien hecho. Ahora necesito escuchar tu vos, pero sé que no es lo que debo hacer, otra vez a lo mismo. Muchas gracias. Todo era perfecto, pero cambié esa perfección por tí. Que tonta fui.







No hay comentarios:
Publicar un comentario